FERTILIZACION EN LA ARGENTINA
Durante la mayor parte de su historia productiva, nuestro país ha tenido
un muy bajo consumo de fertilizantes por unidad de superficie cultivada.
Desde hace muchos años se viene empleando una
gran cantidad de productos fertilizantes en el sector de los cultivos
intensivos, mientras que en los extensivos se han incorporado masivamente
solo algunos fertilizantes. Tal es el caso de los nutrientes primarios (NPK)
cuyo uso se ha incrementado en los ultimos años.
Las recomendaciones de uso; forma de
diagnóstico y aplicación se han ajustado sólo en algunas regiones
productivas y para ciertos cultivos.
Recientemente se comenzó a trabajar con otros
nutrientes (azufre, boro, etc.), siendo aún escasa la información reunida
sobre su utilización.
El paulatino y constante desmantelamiento de
Instituciones Oficiales como el INTA agravaron la falta de información
confiable en muchas regiones productivas.
Aún en localidades donde existen laboratorios
de diagnóstico, son escasos los profesionales dedicados específicamente a
fertilidad.
A nivel de productores, son pocos los que
realizan un diagnóstico previo a la fertilización, miden los resultados, o
varían las dosis de un lote a otro.
La forma más económica y eficiente de hacer
un adecuado diagnóstico y corrección de la fertilidad, es obtener y analizar
información acumulada durante varios años. Es necesario hacer de la toma de
decisiones una herramienta de uso constante, que permita ajustar las
prácticas empleadas. Las actuales condiciones del mercado nos llevan a
reducir los costos, pero a la vez a incorporar toda innovación que aumente
nuestra rentabilidad en el tiempo.
Las mismas consideraciones y desafíos son
válidas para nuestra empresa: Debemos producir insumos de excelencia a menor
costo para difundirlos en cultivos extensivos; brindar simultáneamente
servicios de diagnóstico y consultoría que permitirán adecuarlos a las
diferentes situaciones productivas. Esto no solo facilitará nuestra tarea a
la investigación y desarrollo; también disminuirá nuestro riesgo de cobranza
al permitirnos una relación permanente con aquellos agricultores que hagan
un uso rentable de nuestros productos.
En resumen apostamos a una mejora sustancial
de la rentabilidad de los cultivos, con un uso racional y sustentable de la
fertilización.
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